Día 2
Asilah-Azrou
El día de los monos
Salimos tempranito de Asilah e inmediatamente enfilamos la aburrida pero segura autopista que abandonaremos al llegar a Rabat, donde un pequeño despiste no obliga a recorrer esta tan querida circunvalación, esta vez sin nada malo que reseñar.
Llegamos a Azrou sobre el medio día. Es un hotel curioso, con nidos de cigüeñas y otros pájaros por todos lados. Dejamos el hotel y nos encaminamos al Bosque de Cedros donde tenemos pensado almorzar, si los moros y los monos nos dejan, claro.
Llegamos al bosque justo a la hora de comer y allí nos esperaban los fosileros, caballistas, vendedores y cómo no, los monos.
Dado que Marta le tiene auténtico pánico a los monos los equipos Patoplaya y Patorojo se van a una zona retirada, donde afortunadamente para marta, los simpáticos monos no se acercaron en toda la tarde.
De vuelta al hotel algunos deciden que es demasiado temprano para esperar allí y se van de exploración a Azrou. Les han comentado en la recepción que en el pueblo hay un mercado artesano de la madera, pero cuando por fin lo encuentran está cerrado. Queda para otra ocasión...
Cenamos, cómo no, el consabido purelito de verduras y el pollo con aceitunas. Por cierto, sin cerveza porque en el hotel no las vendían. Y si no es por Marta que se dio cuenta que las botellas de agua estaban rellenas de agua de grifo..., hubiera podido haber en los días siguientes una epidemia cagaleril. En fin, cosas de Marruecos
Juan Patorojo
Creado por Juan Campllonch